Uno de cada 6 peces de aguas españolas tiene micro plásticos en el estómago.

Así lo indica un par de estudios recientes hechos en la población marina de las aguas españolas, llevados a cabo por investigadores del Instituto Español Oceanografía (IEO). El estudio se realizó en peces, tanto del mediterráneo como del atlántico, y los resultados son bastante alarmantes, aunque aún no se haya detectado que los micro-plásticos en sí representen un peligro para el consumo humano.

Primero hablemos del micro-plástico: estos son contaminantes plásticos que se encuentran en los océanos y que no tienen un diámetro de entre 1 a 5 xxx.; muchas de estas son partículas de polietileno. Son elementos que se encuentran en productos como pasta de dientes o artículos para el cuidado de la piel, como cremas exfoliantes o similares. También pueden ser el resultado de la degradación de plásticos más grandes que llevan mucho tiempo en el océano.

Según un estudio publicado en el año 2014, por los en el océano flotan cerca de 5.25 trillones de piezas de plástico. La gran mayoría de estas entra en la categoría de micro-plásticos, con un peso total aproximado de 268,940 toneladas. Las aguas del hemisferio norte son las más afectadas, aunque se pueden encontrar en cualquier parte del mundo.

Y aunque no se han encontrado aún pruebas que relacionen a los micro-plásticos con riesgos potenciales para la salud humana, no quiere decir que no existan; lo que sí sabemos es que son muy riesgosos para la vida marina, en especial para las criaturas que se alimentan por sistema de filtración (desde pequeños ostiones hasta colosales ballenas), ya que estos se pueden alojar en sus sistemas y bloquearlos, sin contar que el plástico puede absorber materiales tóxicos y luego envenenar a dichas criaturas.

Volviendo a los peces españoles, se realizaron dos estudios bajo la supervisión del IEO: el primero tomó muestras de peces de toda la región peninsular española. Se tomaron 212 muestras en total, todos de peces de alto interés comercial. Los resultados arrojaron que de las 212 muestras, 37 contenían micro-plásticos en sus estómagos, esto se puede traducir a 1 de cada seis peces.

El segundo estudio da muestra del elevado porcentaje de la boga (Boops boops, un pez semi pelágico muy común en el mediterráneo) que contiene micro-plásticos en sus tractos gastrointestinales; más de 70% de la boga contiene estos diminutos residuos en su estómago según estudio.

Aunque aún no se han encontrado consecuencias en la salud humana por estos desechos, eso no quiere decir que no las haya; además de que no es necesario que un problema nos afecte directamente a nosotros para hacer algo al respecto, más cuando la vida de tantas especies se encuentra en riesgo. Es hora de abandonar la pasividad y pasar a la acción. Estas investigaciones aún se encuentran en pañales: hay que continuar buscando para dar con más información y posibles soluciones.